El tenis y la soledad
El tenis es el deporte más solitario del mundo. No hay compañeros que te tapen un error ni entrenador que te grite desde la banda. Estás tú, una pelota y tus pensamientos, que casi siempre son peores que el rival.
Cada punto es una discusión contigo mismo: el miedo, la duda, la rabia, la calma. Los buenos jugadores no son los que pegan más fuerte, sino los que aprenden a convivir con sus fantasmas sin que se les note.
Lo bonito del tenis es eso: la honestidad brutal. Como fotógrafo deportivo, he visto ese diálogo interno reflejado una y otra vez en la pista. No puedes esconderte. Si fallas, el silencio te lo recuerda; si aciertas, tampoco hay mucho tiempo para celebrarlo. El siguiente punto llega igual, y ahí estás otra vez, solo, con la raqueta y la cabeza llena de ruido.
Y aun así, vuelves. Día tras día, partido tras partido. Porque en el fondo el tenis, como la vida, no va de ganar siempre, sino de seguir sacando después de cada error.
📷 Texto y mirada de un fotógrafo deportivo en Sevilla, durante la Copa Nadia, donde la cámara también aprende a jugar en silencio.



